lunes, 2 de noviembre de 2015



UN NUEVO LUGAR

Hace varios meses que dejé mi cálida y bonita ciudad , para embarcarme en este nuevo viaje hacia mi independencia y hacia lo que ahora es mi nuevo hogar en Bragança.

Mi nombre es Lucía y actuamente soy alumna en la Escola de Educação del Instituto Politecnico de Bragança , antes de ser alumna del IPB era alumna en la Facultad de Ciencias de la Educación en la Universidad de Sevilla. Este es mi último año como alumna universitaria y durante este tiempo 6 meses los pasaré aquí en Bragança.

Todo el mundo dice que los comienzos son duros y es verdad, al llegar aquí todo era un caos, no entendía nada y ni siquiera sabía pedir la comida.

Aún recuerdo cuando llegué aquí con mis padres , el tiempo era más frío que en mi ciudad , pero aún podíamos estar en mangas cortas, el paisaje eras muy bonito y muy natural , el campus era inmenso, la ciudad tenía un castillo muy bonito, las personas eran muy simpáticas y normalemente te ayudaban en lo que podían. Me gustaba este lugar pero eché en falta un poco de más vida en la calle y bares donde hubieran tapas como en mi ciudad. Las horas de las comidas también eran un poco diferentes, pero la adaptación era cuestión de tiempo.

 El segundo día aquí fue un poco trágico puesto que me despedí de mis padres por lo que ya me encontraba sola en este nuevo lugar. Como aún no disponía de piso me fui a la Pousada da Juventude a alojarme con las que serían mis compañeras de piso. Ese día no se me olvidará , estaba lloviendo y yo estaba sola sin paraguas y con maletas y un mapa intentando buscar la Pousada da Juventude para alojarme allí , el hecho es que dí varias vueltas por la zona crecana a dicho lugar y no lo encontraba , hasta que encontré a una anciana a la cual le pregunté mas o menos con mis leves conocimientos de portugués, un poco de invención de palabras portuguesas y señalando el mapa, después de todo esto me entendió y me indicó muy amablemente donde era el lugar. Cuando llegué sentí una alegría increible y también unas ganas inmensas de cambiarme mi ropa mojada y ponerme una seca. En la Pousada me encontré con Andrea y Marina las dos chicas que hoy son mis compañeras de piso. Allí estuvimos viviendo durante cuatro días mientras acondicionaban el que supuestamente sería nuestro apartamento.

Cansadas ya de esperar y no estar del todo conformes intentamos buscar nuevos apartamentos hasta que dimos con uno que parecía acogedor, no era tan grande como el otro pero estaba en una buena localización. Decidimos irnos a ese nuevo piso y tuvimos en una noche cambiamos todas nuestras cosas de un piso a otro.

Por fin tuvimos nuestro hogar, que alegría me dió sentir que tenía un hueco en esta nueva ciudad que me pertenecía. Que gusto llegar a casa.

El comienzo de la escuela fue inminente y allí conocí a nuevos erasmus que estaban en mi curso de portugués. La profesora era muy simpáticas y aunque las clases eran diarias y de muchas horas al día, ella se encargaba de hacernos las clases más amenas.

Después de esto empezaron los líos con las asignaturas de la universidad, tenía mi horario escogido pero aquí al principio cambiaban los horarios constantemente y había asignaturas que se pisaban por lo que tuve que cambiar muchas veces de asignaturas hasta que por fin he llegado al punto donde todas las asignaturas me gustan y me cuadran en el horario. Los profesores aquí son muy simpáticos y amables y desde mi propia experiencia tienen consideración con el alumnado extranjero. El resto de alumnado de la universidad también es muy amable.

En definitiva la Erasmus está siendo una experiencia única que está haciendo que crezca como persona y amplie mis conocimientos sobre la cultura y el idioma de portugal, y que aprenda el valor de las cosas y mis seres queridos. También está siendo una gran oportunidad para conocer a personas de diferentes partes del mundo y hacer amigos y amigas nuevos. Ahora se puede decir que ya me siento como en casa en esta bonita ciudad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario